5 de marzo de 2026

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“TACOS Y SUSHI POR IGUAL” MÉXICO EMPATA SIN GOLES ANTE SU SIMILAR DE JAPÓN

La Selección Mexicana igualó 0-0 frente a Japón en un partido amistoso disputado en Oakland, California, como parte de su preparación rumbo al Mundial de 2026. El encuentro dejó un sabor agridulce: el Tri mostró solidez defensiva para mantener su arco imbatido, pero volvió a evidenciar falta de contundencia al ataque, generando escasas ocasiones de gol y preocupación entre sus aficionados.

Primer tiempo: fortaleza defensiva y susto por lesión

Desde el silbatazo inicial, México saltó al campo con un cuadro de lujo. Jugadores de la talla de Ángel Malagón, Johan Vásquez, Edson Álvarez, Alexis Vega y Raúl Jiménez formaron parte del once titular. En los primeros minutos, sin embargo, el Tri sufrió un contratiempo: el capitán Edson Álvarez tuvo que abandonar el terreno de juego por una molestia en el muslo derecho, encendiendo las alarmas en el banquillo mexicano. Su salida obligó al técnico Javier “Vasco” Aguirre a reacomodar el mediocampo temprano en el partido.

A pesar de la baja de Álvarez, la escuadra mexicana se plantó ordenada. Fue un primer tiempo de trámite parejo y pocas oportunidades claras para ambos conjuntos. México mostró una defensa concentrada y solidaria, conteniendo los embates de un conjunto nipón veloz que trataba de imponer su ritmo. El portero Malagón se lució con una atajada espectacular tras un remate peligroso de Japón, evitando la caída de su marco y dando tranquilidad a los suyos. Por su parte, al Tri le costó generar jugadas de peligro; más allá de algunos destellos individuales, no logró inquietar seriamente al guardameta rival en la primera mitad.

Segundo tiempo: cambios ofensivos y expulsión dramática

Para la segunda parte, Aguirre movió sus piezas en busca de más dinamismo al frente. Ingresaron elementos de corte ofensivo como Hirving “Chucky” Lozano, Santiago Giménez y Germán Berterame, con la intención de revolucionar el ataque mexicano. Con los cambios, México adelantó líneas y tuvo mayor posesión en campo contrario. Se notó un Tri más incisivo, apoyándose en la velocidad de Lozano por las bandas y en la movilidad de Giménez en punta. Sin embargo, la zaga japonesa se mantuvo bien parada y frustró los intentos de los verdes.

A medida que avanzaban los minutos, Johan Vásquez emergió como uno de los jugadores más destacados de México. El defensor central estuvo impecable en la marca y seguro en sus intervenciones, e incluso se animó a ir al frente en jugadas a balón parado. Fue precisamente en un tiro de esquina que México registró su única llegada franca a portería: un cabezazo de Erik Lira que terminó en las manos del arquero japonés, en lo que sería el único disparo a gol de los mexicanos en todo el encuentro. La falta de puntería y creatividad en los metros finales impidió que el Tri rompiera el empate.

El tramo final del partido trajo consigo drama adicional. Cuando el cronómetro se acercaba al pitazo final, un contragolpe japonés obligó a César Montes a frenar con falta a un atacante que se escapaba, ganándose la tarjeta roja directa al minuto 90+2. México se quedó con diez hombres en los últimos instantes, pero para fortuna del conjunto azteca, Japón no tuvo tiempo de aprovechar la superioridad numérica y el marcador no se movió del 0-0.

Un empate que deja dudas en el ataque

Al finalizar el encuentro, el 0-0 dejó sensaciones encontradas en la Selección Mexicana. Por un lado, el equipo mantiene el paso invicto bajo el mando de Javier Aguirre y evidenció solidez en la zona baja. De hecho, con este resultado el Tri acumula ocho partidos sin conocer la derrota desde la llegada del “Vasco” al banquillo. Además, México prolongó su buena racha en la ciudad de Oakland, sede donde no pierde desde 2009. El funcionamiento defensivo fue correcto y el arco terminó en cero una vez más, aspectos que el cuerpo técnico rescata positivamente.

Por otro lado, la falta de gol volvió a ser protagonista. La Selección apenas pudo realizar un tiro a puerta en los 90 minutos, un dato preocupante que refleja los problemas de generación ofensiva que persiguen al equipo. Ni Raúl Jiménez ni los demás delanteros lograron gravitar en el área rival, y el conjunto mexicano se quedó sin celebrar anotaciones frente a un rival asiático bien ordenado. Tras el silbatazo final, la afición –mayoritariamente mexicana en las gradas de Oakland– no ocultó su frustración y despidió al equipo con algunos abucheos, evidenciando la expectativa no cumplida de ver a su selección ganar.

Este empate sin goles, primero en la historia de enfrentamientos entre México y Japón, sirve de llamada de atención para el Tri. Si bien no se perdió y se mantuvo el invicto, las dudas en ofensiva persisten. El cuerpo técnico de Aguirre tendrá tarea por delante para ajustar piezas en ataque de cara a los próximos compromisos. México deberá aprovechar su siguiente duelo amistoso, ante Corea del Sur, en el Geodis Park de Nashville, TN, para reencontrarse con el gol y recuperar la confianza en su poderío ofensivo. La afición espera que las lecciones dejadas por este gris empate sirvan de impulso para que la Selección Mexicana muestre una versión más convincente rumbo a la Copa del Mundo de 2026.

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