TRAS VERSE ABAJO POR DOS GOLES EN EL TD GARDEN, NASHVILLE TIRÓ DE ORGULLO CON ANOTACIONES DE ROMAN JOSI Y NICK BLANKENBURG, SOLO PARA CAER EN EL ÚLTIMO SUSPIRO DEL TIEMPO EXTRA ANTE LA MAGIA DE DAVID PASTRNAK.
El hockey de la NHL no tiene piedad con los que se rinden, pero a veces, ni siquiera el esfuerzo más épico es suficiente para doblegar a un gigante en su casa. Este martes 27 de enero de 2026, los Nashville Predators visitaron el templo de los Boston Bruins en lo que prometía ser una prueba de fuego para la moral del equipo. Tras un inicio titubeante que parecía encaminar una derrota estrepitosa, los dirigidos por la disciplina de Nashville sacaron las garras para forzar un tiempo extra que mantuvo a la afición al borde del asiento.
El TD Garden fue testigo de un inicio dominante por parte de los Bruins. Morgan Geekie y Hampus Lindholm pusieron tierra de por medio para los locales, castigando cada pequeña grieta en la cobertura de los Predators. Parecía que la noche se teñiría de negro y amarillo por completo, con un Juuse Saros que, a pesar de sus intervenciones, se veía superado por el asedio constante de la ofensiva de Boston. Sin embargo, en el ADN de este Nashville hay una resistencia que aparece cuando más se le necesita.
EL CAPITÁN AL RESCATE Y EL MILAGRO DE BLANKENBURG
Fue el de siempre, el hombre de los 1,000 juegos, quien encendió la mecha de la remontada. Roman Josi aprovechó una oportunidad en el segundo periodo para acortar distancias, devolviendo la creencia a un banquillo que se negaba a bajar los brazos. El gol de Josi no solo fue un tanto en el marcador, fue el grito de guerra que Nashville necesitaba para equilibrar la balanza en un duelo que se volvió ríspido y físico en las zonas de colisión.
El clímax de la remontada llegó en el tercer periodo. Con el reloj presionando, Nick Blankenburg apareció al minuto 13:17 para conectar un disco que silenció al Garden y selló el empate 2-2. La resiliencia de los Predators fue total, aguantando el vendaval ofensivo de Boston en los minutos finales para asegurar, al menos, un punto vital en su lucha por los puestos de comodín en la Conferencia Oeste.
ANÁLISIS FINAL BRUINS VS PREDATORS: LA DAGA DE PASTRNAK
Lamentablemente para la causa de Tennessee, la alegría del empate duró lo que un suspiro en el tiempo extra. Apenas 15 segundos después de que el disco tocara el hielo en el OT, David Pastrnak demostró por qué es uno de los jugadores más letales de la liga. Tras recibir un pase de Charlie McAvoy, Pastrnak desvió el proyectil hacia la red de Saros, sentenciando el 3-2 definitivo y dejando a los Predators con un sabor agridulce en la boca.
A pesar de la caída, Nashville se lleva lecciones valiosas de Boston. Rescatar un punto tras estar 2-0 abajo en una de las canchas más difíciles de la NHL es prueba de que el equipo tiene el temple necesario para competir contra cualquiera. Sin embargo, la falta de concentración en el inicio del tiempo extra es un detalle que no pueden permitirse si quieren escalar posiciones en este cierre de enero. La gira apenas comienza y el orgullo mostrado en el TD Garden debe ser el motor para los próximos compromisos.

Créditos Foto Cortesía: Boston Bruins vía X / sitio web oficial.

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